En tierra del herido
por Álvaro Gaete Escanilla
En la superficie, nada tiene que ver el Takanakuy, — lugar de encuentro, festividad andina, donde la sangre del oponente y la nuestra, derramada mediante peleas a puño para agradecer a la tierra—, con el Takanakuy, de Rayco Severiano. En el segundo, algo se resiste. No es vaselina sobre los huesos afilados bajo las cejas. Son aforismos, devaneos del día a día.
LA VERDAD
es
que soy
:
mala persona.
La honestidad de estos textos puede ser brutal ¿qué nos ha dado con pedirle transparencia al poema?
Un ojo que recoge lo que encuentra a su paso y anota sin importar el origen, porque todo se suma en el compost. Poemas en proceso, memes, notas de celular, cáscaras de huevo, el café de grano que sobrevive a la prensa y que sirve para la acidez de la tierra. Lo que buscan estos fragmentos no es un efecto inmediato, si no, la suma. Sin disfraces. Encontrar, acaso, la belleza en ese registro que nos parece cotidiano, sin valor.
ME HE ESFORZADO
En ser
buena persona.
Pero
no niego
mis orígenes, no tan buenos.
El poema es el respiro, el poema es retomar el ritmo en la respiración luego de la violencia. Asistimos a ambas partes del ritual.
Lo leemos en profundo silencio.

Álvaro Gaete Escanilla (Lo Espejo, 1994)
Recorta y ensaya
Ha publicado Avistamientos del ciervo prematuro (2021). En 2016 obtuvo mención honrosa en el Premio Roberto Bolaño, categoría poesía y el 2019, en novela. Ha sido becario de la Fundación Pablo Neruda (2018) y del Fondo del libro y la lectura. Poemas suyos aparecen en Maraña. Panorama de poesía chilena joven (Editorial Alquimia, 2019). Pertenece al colectivo Traza.
Traduce y ensaya en:
dondenadansarduyes.wordpress.com
https://linktr.ee/alvaroescanalla
