Para Luciérnagas y Fantasmitas

Donde los lugares son mausoleos del recuerdo, esta poesía hecha de escombros anuncia que lo extrañado ha dejado de existir. Los poemas aquí reunidos son el gesto de las luciérnagas en la noche, aquellas que, aún al borde de la extinción, guardan destellos cada temporada. Luciérnagas que son palabras y faro, visibles solo en lo oscuro.
Una poética nubosa que resiste bajo la sombra de los almendros de Chetumal; donde dolor y poema se confrontan tallados con la misma técnica. Este libro convierte objetos y emociones en fantasmitas —ausencias que reaparecen como sentir inmanente—. Es un duelo atorado en las imágenes poéticas; una forma de habitar la vida a través del verso que, al final, nos recuerda: “en ningún lugar/ entre planetas y estrellas/ la palabra palabra existe”.
texto por Camila Almendra
INFORME PARA UN NIÑO QUE FUE MI AMIGO
POR UN DÍA CUANDO YO ERA NIÑO
A veces imagino
que nos reencontramos
en una panadería.
Del puente solo quedan
recuerdos de tablas rotas.
Todavía llueve.
Aún no sé conducir
a pesar de todo lo que hablamos
de tripular un cohete.
Recolecto nubes
a las 17:45.
Las palabras siguen oxidadas.
Vivo de las sobras
de mi tiempo en el trabajo.
Le temo a los bares.
Si conoces la cura para el insomnio
mándame señales con luciérnagas.
Jorge Orlando Correa (Chetumal, México, 1992).
Autor de Ya no hay fechas importantes (Pinos Alados Ediciones, 2020) y de Primeros y últimos instantes de una mañana (Liliputienses, Sindicato Sentimental, 2024). Publicaciones suyas aparecen en medios como Zenda libros, Low-fi Ardentía, Punto de partida, entre otros. Coordina el “Club de lectura y escritura para abstemios anónimos”, un espacio donde alcohólicos en recuperación comparten y transitan la enfermedad por medio de lo literario. El parque de las nubes marinas es su columna para la revista Grafógrafxs.
